Mantenimiento de un motor fueraborda de 4 tiempos.

Aquí encontraras la guía definitiva para aprender a hacer el mantenimiento de un motor fueraborda de 4 tiempos.

Si lo que necesitamos es motorizar nuestra lancha o barca de una forma fiable, sencilla de montar y de las más económicas ( siempre esta la opción de llevarte remos… ), la mejor solución la tenemos en un motor fueraborda.
Cada vez nos resulta más común ver ciertos motores de baja cilindrada instalados en las popas de muchas embarcaciones por si algo fallara poderlo arrancar de un simple tirón y poner rumbo a casa. Tu mejor inversión siempre va a ser tener el fueraborda a punto, gracias a un buen mantenimiento.

La principal ventaja de estos motores, es que al estar ubicados fuera de la embarcación son muy sencillos de acceder a sus componentes a la hora de hacerles el mantenimiento.
A diferencia de los intrabordas, sufren bastante mas, ya que siempre están expuestos a elementos como el agua y el sol.

【Motor-Fueraborda-】-Mantenimiento-de-un-motor-4-tiempos


Con estos útiles consejos, el cuidado de estos motores te va a resultar muy sencillo.

Como ya sabemos ,un motor fueraborda no puede estar mucho tiempo parado. Por eso he aprovechado ha hacer esta mini guía para poder explicar de una forma muy sencilla y muy básica como mantener nuestro motor fueraborda en óptimas condiciones.

Revisión diaria:

Antes de salir a navegar :

  1. Aceite: Algo que debería ser habitual antes de cada salida, debería de ser el revisar los niveles de aceite, y así evitar cualquier fuga o perdida, un buen indicador de cualquier problema bastante más grabe en los motores de 4 tiempos suele ser el color ennegrecido del aceite.
  2. BateríaComo aconseja el fabricante, conectar y comprobar los niveles de carga según especificaciones
  3. Combustible: Revisar nivel de combustible y abrir la entrada de aire al depósito, es un error muy habitual en épocas de calor cerrar dicho respiradero para evitar la evaporación del combustible, sin embargo debemos recordar abrirlo de nuevo o se creará el vacío dentro y será imposible bombear combustible al motor. Revisar el estado de la bomba manual (o “pera”) i la manguera de combustible. El calor del Sol y especialmente los rayos UV degradan rápidamente la goma con la que están fabricados, por lo que es muy recomendable taparlos con un paño mojado o estibarlos en un tambucho cuando no los vayamos a utilizar
  4. Refrigerante: Para realizar la refrigeración es muy importante tener la hélice en contacto con el agua, para esto nos ayudaremos de unas orejeras y bombeándola a través de un circuito cerrado, hasta ver como sale el chorro de agua por el motor.
    Si no saliese agua es muy aconsejable parar rápidamente el motor y vigilar la temperatura. A continuación veremos mas detalladamente como podemos refrigerar el motor.
  5. Hélice: Importantísimo revisar cualquier parte de la hélice para detectar posibles golpes o algún trozo de cabo enrollado. No es aconsejable navegar con la hélice desequilibrada o dañada ya que las posibles vibraciones a altas revoluciones pueden dañar la transmisión y ser peligrosas.
  6. Dirección y morse: Si nuestra embarcación contara con una palanca de gas y volante deberemos de comprobar que no hacen ruido ni tirones, sino que deberá ir totalmente suave.
  7. Este punto quizás no sea necesario comprobarlo tan frecuentemente, pero al tirar el cordón cuando decimos “hombre al agua” el motor se debería de parar. Pero bien es cierto que muchas veces con el salitre el sistema se suele quedar encallado.

Al llegar a puerto:

  1. Endulzar: Paso importantísimo, sino el que más. Todos sabemos que la sal, el lodo o los mismos contaminantes del agua no son precisamente el mejor amigo de nuestro motor, ya que corroen y deterioran rápida e irremisiblemente nuestro motor.
    Una vez en puerto deberemos de endulzarlo con mucha atención y mimo tanto la caja de engranajes o varillas de dirección y morse, aquí mostraremos mas detalladamente los pasos para desalar y endulzar un motor.
    Prestaremos cierta atención en el circuito de refrigeración, usando una cubeta de agua o las anteriormente llamadas “orejeras” siempre conectadas al agua dulce.
    Una vez todo listo, encenderemos nuestro motor durante unos minutos. Para finalizar lo dejaremos secar siempre fuera del agua.
  2. Desconectar las baterías: Esta simple acción nos permitirá poder arrancar nuestro motor sin problemas la próxima vez, evitando que haya perdido carga

Revisión cada 100 horas de uso o cada 6 meses:

  1. Cambiaremos las bujías revisaremos los terminales para observar que no estén dañados ni deteriorados los terminales.
  2. Cambiaremos el filtro de combustible con separador de agua. 
  3. Drenar y cambiar el lubricante de la caja de engranajes. 
  4. Revisar el líquido de la compensación hidráulica (en caso de tener trim)
  5. Revisar el ajuste del cable de control o morse.
  6. Cambiar el filtro de la toma de aire del compresor (no para todos los modelos).
  7. Rociar los componentes del cabezal motriz y debajo de la tapa del motor con un spray anti corrosión.
  8. Anclaje: revisar las palometas de anclaje y la sujeción al espejo de popa. 
  9. Revisar que la carcasa del motor cierra y ajusta correctamente y de lo contrario deberíamos de reemplazar la junta de goma.

Revisión cada 300 horas de uso o una vez al año:

  1. Lubrica bien todas las estrías del eje de transmisión y del eje de cambio. 
  2. Cambiaremos el impele: esto es el impulsor de la bomba de agua. Lo haríamos con más asiduidad (si notáramos que la presión del agua baja o que se recalienta con frecuencia).
  3. Lubricar el porta cojinete. Si la caja de engranajes tiene una tuerca de cubierta también la retiraremos de la caja de engranajes y la rociaremos con un lubricante marino, esto será muy recomendado si usamos el motor en agua salada. 
  4. Limpiar y pintar toda la unidad, incluyendo las piezas accesibles del cabezal motriz, las melladuras y áreas corroídas. Si la corrosión es fuerte, tratar de aislar la causa de la corrosión y corregir. 
  5. Revisar todo motor fueraborda, con esto lo que buscamos de una simple ojeada es encontrar piezas sueltas, dañadas o si faltara alguna pieza. Apretaremos o cambiaremos según vieramos necesario. 
  6. Inspeccionar si hay daños o deterioro en las líneas de combustible y realizar servicio a los filtros de combustible. 
  7. Revisar las líneas de la bomba de aceite para percatarnos de que no estén duras o quebradizas. Reemplazarlas si fuese necesario. 
  8. Quitar e inspeccionar la hélice o las hélices. Intentaremos nivelar con una lima siempre que se pueda todas las melladuras o rebabas que encontremos. Cerciorarnos que las palas no están rajadas o dobladas. Aplicar una capa de lubricante especial con teflón o grasa anticorrosiva al eje de la hélice. 
  9. Revisar la aleta de compensación y cualquier otro inhibidor de la corrosión galvánica (ánodos) y cámbielos si es necesario. 
  10. Revisar la dirección y los controles remotos. Comprobar que todas las conexiones y acoples estén apretados y correctamente asegurados y ajustados.

Revisión cada 5 años:

  1. Cambiaremos el retén y la chaveta del eje.
  2. Equilibrado de válvulas.

A continuación, vamos a poner un calendario para que lo podáis descargar totalmente gratis en vuestro ordenador o móvil para llevar un perfecto control de las pautas mencionadas anteriormente.